sábado, 11 de septiembre de 2010

Educomunicación: hacia un nuevo paradigma en las relaciones comunicativas


Actualmente, las sociedades están viviendo un proceso de cambio que abarca ámbitos muy diferentes y que puede marcar un punto de inflexión en la forma en que se estructura la sociedad. Se redefinen las relaciones mundiales de poder y se desdibujan las formas tradicionales de dominación para dar paso a unas nuevas. Además, este proceso se está desarrollando a gran velocidad, casi sin la posibilidad de digerir, analizar y comprender gran parte de los acontecimientos que están teniendo lugar. Sin embargo, es en momentos como este cuando se puede –se debe– cuestionar el modelo existente para proponer nuevos caminos que permitan retomar el protagonismo de los ciudadanos.

En este contexto, en el ámbito de la comunicación se abren vías de estudio y de acción tremendamente interesantes y con grandes posibilidades de transformación social. Ante el nuevo escenario que ha abierto Internet y los canales multimedia, es preciso definir los peligros, vislumbrar las posibilidades y utilizar las nuevas herramientas hacia nuevas formas de participación ciudadana. Por ello, la educomunicación se estima fundamental para abordar las nuevas relaciones comunicativas desde una doble perspectiva: el desarrollo de una visión crítica de los mensajes emitidos desde los medios de comunicación de masas y la formación en procesos de una comunicación diferente, realmente colectiva y transformadora.

Una ciudadanía bien formada, consciente de la realidad, de las trampas del poder y sus manipulaciones, es una ciudadanía fuerte y capaz de decidir por sí misma. En este sentido, la educomunicación juega un papel determinante como agente de concienciación para lograr una ciudadanía capaz de discernir por sí misma las complejas relaciones que se tejen alrededor de los medios de comunicación y los intereses (pues siempre los hay) que se esconden tras los mensajes emitidos. De esta manera, se conseguiría que la sociedad estuviera preparada para reaccionar ante los previsibles abusos comunicacionales. En definitiva, se trata de desarrollar ciertas habilidades entre los miembros de una sociedad para conseguir que esta sea menos susceptible a engaños.

Por otra parte, es necesario crear núcleos de resistencia comunicativa. Espacios donde se puedan crear procesos de comunicación diferentes a los establecidos habitualmente por los poderes políticos o económicos. Estos núcleos deben ser imaginados y desarrollados desde la ciudadanía, a través de procesos de construcción colectiva y de recreación conjunta de la realidad. En otras palabras: se trata de devolver la comunicación a los ciudadanos. Imbuidos en una hipertecnologización de las relaciones sociales, los ciudadanos de las llamadas sociedades desarrolladas han olvidado su papel de miembros activos de una comunidad, mientras que los medios tradicionales de comunicación obvian, cada vez de manera más activa, su papel como contrapoder. Es preciso evitar que todos los procesos de comunicación pasen por la esfera económica pues, de esta manera, se contribuye a un deterioro de la democracia real. Para ello hay que trabajar en la creación de estos núcleos de resistencia comunicativa, entendidos como motores de cambio, espacios colectivos de creación y empoderamiento ciudadano.

La educomunicación tiene una larga y ardua tarea por delante. Debe enfrentarse a los intereses de los poderes fácticos y a una posible pasividad de algunos sectores. Por ello, se deben buscar aquellos espacios afines donde empezar a trabajar desde abajo, con la fuerza y la intensidad de una ciudadanía capaz de inventarse sus nuevas realidades comunicativas.    


La comunicación al servicio de la globalización (1)

A continuación, comenzamos una serie de reflexiones acerca de la conexión entre comunicación y globalización. Una herramienta más para el debate y la discusión acerca de qué modelo comunicativo queremos. 


Realidad de una ideología global. 

Desde hace algunos años, muchos teóricos se vienen preguntado qué es la globalización. Esta serie de textos trata de abordar el fenómeno desde la perspectiva de la comunicación, sin perder de vista que la globalización es el resultado de la interrelación de muchos fenómenos complejos.
Por ello, en un primer momento, se hace fundamental definir qué es la globalización. Luis González, tomando como referencia a Toni Negri, define la globalización como sigue: “Un estadio nuevo del capitalismo que abarca por completo el sistema socioeconómico; una extensión del mercado a más territorio y más facetas de la vida”. Desde esta óptica, es interesante observar como el fundamento de la globalización se relaciona de manera intrínseca con la economía, al tiempo que se extiende el fenómeno a parcelas que en un principio permanecían ajenas al mercado, como es el caso de los cuidados, de las relaciones personales o de la participación en sociedad. A través de la monetarización de estos procesos, que antes se realizaban en el contexto de la esfera privada, se consigue que prácticamente todo tenga que pasar por el mercado. Vandana Shiva, reconocida eco feminista hindú, señala los peligros de la globalización en Manifiesto para una democracia de la tierra: 

La globalización empresarial destruye las economías locales y nacionales, así como los medios de vida y los puestos de trabajos generados por las economías domésticas, en beneficio del negocio empresarial y del crecimiento financiero. Esto genera inseguridad, que se traduce en miedo y exclusión, y abona el terreno para la aparición tanto de una política de identidades estrechas como de unas ideologías excluyentes.
 
Para que la globalización haya tenido éxito, ha sido necesario engrasar una maquinaría basada en la velocidad y la deslocalización con el objetivo de alcanzar la máxima rentabilidad de beneficios. Proliferan las fábricas en países del tercer mundo de empresas transnacionales que reducen costes gracias a los míseros salarios que pagan; cada vez son más los llamados barcos-fábrica, que recogen una carga de piezas y trabajadores en un puerto del tercer mundo y, mientras llega a un puerto del primer mundo, se monta el producto final. Son dos ejemplos de la lógica de la globalización: el mayor beneficio al menor coste. Sin embargo, para que esto haya sido posible ha sido necesario crear toda una maquinaria de control y de colonización de las mentes que legitime el discurso preponderante.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Mirar el carbón

Unos 150 mineros cortan el tráfico ferroviario en Bembibre (León)
El conflicto por el impago de los salarios de los mineros de León se intensifica. En la imagen se observa como un grupo de mineros cortan las vías del tren entre Ponferrada y León, para exigir el pago de sus salarios y la aprobación del Real Decreto que obligaría a las centrales térmicas a consumir carbón nacional. 


En la fotografía se observa a un grupo de mineros que atraviesa el cuadro en diagonal de derecha a izquierda de forma ascendente. Asimismo, las líneas que trazan las vías del tren conducen a un punto de interés en la imagen: las dos barricadas ardiendo que cortan la vía. La imagen ha aparecido en varias cabeceras de la prensa estatal, aunque ha sido extraída de la edición digital de El Periódico. El pie de foto informa sobre el contexto en el que se toma la imagen y sitúa al lector en la dimensión de la protesta. La fotografía ilustra la noticia en el sentido de que muestra la acción en sí misma y el texto describe las consecuencias y, someramente, las causas de dicha protesta. 

En el sentido más connotativo, la imagen puede llevar a muchas interpretaciones. En este caso, se puede relacionar la imagen (y su contexto) con las protestas mineras acontecidas en Asturias en los años 60' o compararla con alguna de las protestas de hace pocos años en relación a la situación de los astilleros. Se muestra la desesperación de un colectivo que ve como su oficio está en la peor de las situaciones: no tiene futuro. En la foto no se reconoce ningún rostro debido a que van tapados por temor a las represalias a causa de la intensidad de la protesta. Este gesto muestra que su desesperación les lleva a llegar a situaciones límite. 

El carbón está obsoleto. En un mundo que se ahoga por las consecuencias de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, resulta suicida seguir apostando por una tecnología tan sucia como es la quema de carbón para producir energía. Se deberían potenciar las energías renovables con un triple objetivo: reducir la contaminación atmosférica, incrementear la independencia energética respecto de terceros países y derivar puestos de trabajo (como los de los mineros) hacia este sector. En un país como España, en el que existe gran cantidad de sol y viento supone un derroche seguir invirtiendo en energías viejas y sucias. Es por eso que las renovables deberían ser la apuesta para un futuro limpio, sostenible y respirable. 


Declaración de intenciones

Cambio y corto nace con la voluntad de convertirse en un punto de encuentro para aquellos que crean en las posibilidades de la comunicación como motor de cambio social. Se estimulará el pensamiento crítico y se ofrecerán herramientas para aplicar la comunicación a procesos profundos de cambio. Un blog para aquellos periodistas y comunicadores que soñaron alguna vez con cambiar el mundo.